En ciertas tareas los distraídos tienen mejores habilidades.


Ser consciente ayuda a prevenir la formación de malos hábitos, pero también evita que se formen hábitos buenos, concluyeron investigadores de la Universidad de Georgetown al buscar el impacto del aprendizaje implícito, por lo que en ciertas tareas es mejor ser distraído para aprender mejor.

Cuando se probó quién haría mejor una tarea de encontrar patrones entre un montón de puntos, muchos podrían pensar que las personas con más atención tendrían resultados más altos que los distraídos. Pero los investigadores encontraron lo opuesto: los participantes menos hábiles en la escala de atención lo hicieron mucho mejor en esta prueba de aprendizaje implícito, que es el tipo de aprendizaje que se produce sin laconciencia.

Este resultado puede ser sorprendente si se considera que los estudios conductuales y de neuroimagen sugieren que la atención puede afectar los procesos de aprendizaje automático, el que conduce al desarrollo de buenos y malos hábitos, dijo la autora principal del estudio, Chelsea Stillman, estudiante de doctorado de psicología.

Stillman trabaja en el Laboratorio de Envejecimiento Cognitivo, dirigido por el investigador principal del estudio, Darlene Howard, Profesor Distinguido en el Departamento de Psicología y miembro del Centro de Georgetown para la Plasticidad Cerebral y la Recuperación .

Este estudio tiene por objetivo analizar cómo las diferencias individuales en la atención están relacionadas con el aprendizaje implícito.

Nuestra teoría es que uno aprende hábitos – buenas o malos – implícitamente , sin pensar en ellos. Queríamos ver si la atención ha impedido el aprendizaje implícito”, dijo Stillman.

Y eso fue lo que encontraron. A través de dos muestras de participantes adultos, los investigadores aplicaron una prueba para medir su nivel de atención y luego completaron una de las dos tareas de aprendizaje implícito. Estas tareas pusieron a prueba la capacidad de los participantes para aprender modelos probabilísticos complejos.

Los investigadores encontraron que las personas que reportaron baja atención, tendían a aprender más, sus tiempos de reacción fueron más rápidos en la orientación.

El hecho de tener que prestar demasiada atención o ser demasiado conscientes de los estímulos que vienen en estas pruebas, en realidad podría inhibir el aprendizaje implícito. Esto sugiere que la atención plena puede ayudar a prevenir la formación de hábitos automáticos - que se realiza a través del aprendizaje implícito – porque una persona inteligente es consciente de lo que están haciendo”, subrayó Stillman.

El estudio se presentó en la reunión anual de Neurociencia en San Diego.

Fuente: Quo

Google Plus